Bueno, casi mejor me presento ¿no?

Dicen, y es cierto, que presencia y buenos modales abren puertas principales; y lo de presencia pues como que no, porque verme no puedes (hombre, si te empeñas quedamos en Madrid, hago 600 km desde La Coruña, que es donde vivo, y nos vemos), pero buenos modales sí, aunque más bien por omisión, que hacer no hago nada, salvo escribir.

Y qué menos que al presentarme en este primer artículo que publico en el Diario Córdoba que darle las gracias a su director Francisco Luis Córdoba y, por supuesto, a ti que, en confianza, mis artículos tienen efectos colaterales-cerebrales, que seguro que pronto lo comprobarás, pero allá tú.

La verdad que sobre mí poco hay que decir, pues más o menos como tú; hombre, alguna cosa diferente sí; como que vivo en una aldea de 11 habitantes y que me casé con una india americana de la tribu sioux porque se confundió de casa. Que mira que te puedes confundir en la vida, pero de casa…, de casa… Y salvo esto y algún detalle, como que vivo rodeado de vacas, gallinas, gatos y perros que veo desde mi ventana… pues igualito que tú, hipotecado, que eso une mucho y lo explica todo, qué te voy a contar.

Bueno, a lo que iba, que tengo una cierta tendencia a perderme. En este primer artículo, mira tú por donde, en lo que sí andaba liado era en qué nombre ponerle a la sección. Pensé en «La clave», que la verdad que suena que te los sabes todo, pero entre que no sé nada y tampoco tengo ganas de aprender, me dije: «Guisande (o sea, yo) sé sincero por una vez en tu vida», y en un arrebato de nobleza pensé que como cliché iría bien: «Vete a tomar viento…»; pero entonces me lié con lo de los buenos modales, y así que ya finalmente me volví a decir: «desvarías…». Y fue lo de decir desvaría, y oye, increíble, pensé, pues «desvaría, que algo queda», que es como siempre estoy, aunque quede algo….

¿Y qué vas a encontrar en desvaría, que algo queda?. Pues menos temas políticos… de todo; o sea que si buscas a los profesionales del raje… por aquí no van a estar salvo en contadas ocasiones, que uno tampoco trabaja en el Circo Hermanos Molina.

Aquí, lo que me parece a mí que vas a encontrar son artículos de costumbres, cosas de la vida, anécdotas, ilusiones, situaciones cotidianas, y lo único que pretendo es que te olvides de la prima de riesgo, del Ibex y el reibex, de la Bolsa y la rebolsa, del euro y el nasdaq y que simplemente esboces una sonrisa. ¿Cómo que Sonsoles…?, no; una son-ri-sa, ¿Son-so-les?, esa era la mujer de Zapatero… de verdad que estás politizado y necesitas este blog, pero ya.

 

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Sobre manuel.guisande

Manuel Guisande (Santiago de Compostela) Periodista y escritor. Premio Xunta de Galicia de Comunicación 2000; Premio de Teatro Ciudad de La Coruña; Premio Cordorniz de Plata, otorgado por los humoristas de la mítica La Codorniz; autor de la colección de libro infantiles Rodribico (traducidos al gallego y portugués) y del libro “Al fondo a la derecha”.