Traductores afganos, el día después

Patrulla conjunta de La Legion y el ANA (ejercito de Afganistán) en la localidad de Moqur.
Foto: David Castro

 

Para el Departamento de Estado de EEUU, trabajar como carcelero y mantener un contacto asiduo con familiares de un preso, vecino y talibán, no siempre es un motivo suficiente para considerar su permanencia en Afganistán como una “amenaza grave” tras el repliegue de las tropas estadounidenses.

La misma controversia que se vivió en España hace apenas un mes y medio se repite ahora en Estados Unidos donde varios oficiales destinados en Afganistán han enviado varios escritos al Departamento de Estado, según informa ‘The Washington Post‘, para que dé asilo a estos trabajadores que han colaborado estrechamente con ellos.

La carta, como otras cartas tintadas de frustración, llega tras la negativa y el exhaustivo control de visados a un creciente número de afganos, traductores, administrativos y funcionarios al servicio del Ejército estadounidense, por considerar que no hay amenaza seria contra sus vidas.

Según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) dichos intérpretes integran uno de los grupos de mayor riesgo de persecución y represalias por su estrecha colaboración con los ejércitos occidentales, de ahí la recomendación que hace para que se les conceda el asilo.

Países como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Noruega o Nueva Zelanda, entre otros, han aplicado diferentes planes de protección a diferente escala para dar respuesta a estas peticiones, incluida España.

Hace mes y medio, el diario ‘El Mundo‘ y el Ministerio de Defensa se enzarzaron en una polémica en torno a una petición concreta de un traductor afgano, obligado según dicha información a retirar una solicitud de asilo si quería ser contratado en la base de Herat. El ministro de Defensa, Pedro Morenés, lo negó y explicó que España aborda estas peticiones “una a una” con su propia “valoración de riesgos”.

Pero al margen de casos concretos, lo que evidencia tanto la información de ‘The Washington Post’ como de ‘El Mundo’ es la delicada situación en que quedan miles de personas que se vieron obligadas, cada una con sus motivaciones, a trabajar con tropas consideradas para muchos de ocupación en sus países.

Trabajadores que no solo han compartido situaciones de riesgo sino que tras la marcha de las tropas extranjeras de su país son considerados traidores y colaboracionistas por sus propios vecinos en una sociedad fragmentada y con un 28% de alfabetización.

 

Más información:

Experiencias adiestrando al Ejército Nacional Afgano” (Instituto Español de Estudios Estratégicos. Teniente Coronel del Ejército del Aire Jesús Canales López. Oficial de Enlace de la Dirección General de Política de Defensa en Kabul (Afganistán). Del 16 de noviembre de 2009 al 04 de junio de 2010)

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Sobre la-aspillera

Rafael Romero es periodista, jefe de sección de Diario CÓRDOBA. Facebook-https://www.facebook.com/Defensacordobaweb Twitter- @DefensaCORDOBA