Siria para principiantes

Children play near a damaged house in Qusair June 8, 2013. reuters

Unos niños juegan en la ciudad siria de Qusair.
(Foto: Reuters)

 

En el origen de este capítulo luctuoso para Siria está la llamada Primavera Árabe. Esa chispa que prendió el mundo musulmán en enero del 2011 en Túnez y que se extendió por todo el norte de África y Oriente Próximo para cambiar el panorama geoestratégico en la zona. En realidad, para descabezar los regímenes sin aclarar el futuro de unas poblaciones exhaustas. En el trasfondo social: paro, corrupción y falta de libertades. Dos meses después de las primeras protestas en Túnez, la ciudad siria de Daraa encendió la mecha política contra el régimen de Bachar al Asad en Siria.

Una parte importante de la población pedía su marcha al igual que de Ben Alí, en Túnez, o Mubarak, en Egipto. El gobernante alauí –una rama del Islam chiíta, minoritaria en su país y cercana a Irán y otras milicias (Hamas y Hezbulá)— prometió hacer cambios, aunque la represión, los asesinatos selectivos –masivos con el paso de los meses—y el aislamiento fueron en aumento, al igual que la presión internacional.

Un año después, Damasco, la capital siria, y Alepo, la ciudad más grande, prendían en combates entre el régimen y los rebeldes o resistencia armada: exsoldados, civiles descontentos, mercenarios contrarios al régimen y miembros de Al Qaeda. El Ejército Libre de Siria nació en julio del 2011 como principal grupo organizado de la oposición.

Pero al margen evidente de una población descontenta con su gobernante, Siria ocupa un lugar clave en el tablero del Medio Oriente. A nadie se le escapa que el papel de Rusia e Irán han resultado fundamentales en la creciente crisis siria, como principales aliados de Al Asad. Unos, los rusos, como suministradores de armamento del régimen y como socios estratégicos para su influencia en el Mediterráneo y Oriente Medio. Irán, en su apoyo particular contra los rivales árabes sunnitas en la región –sobre todo Arabia Saudí, su principal opositor junto a Israel en la zona–, y miembro de la alianza antisemita junto a las milicias de Hamas (Palestina) y Hezbulá (Líbano).

Según las Naciones Unidas, más de 100.000 personas han perdido la vida en este conflicto armado y dos millones de refugiados han escapado a Turquía, Iraq o Jordania. En estos casos, la presión creciente de la comunidad internacional recae sobre Estados Unidos, cuya credibilidad está en riesgo, acrecentada por los últimos sucesos en Egipto y los difíciles equilibrios entre israelíes y palestinos o las continuas tensiones con Irán.

El presunto ataque químico del miércoles pasado ha sido el punto de inflexión. El régimen de Al Asad ha permitido la investigación del suceso por parte de Naciones Unidas, pero Washington ya ha dicho que es demasiado tarde.

La intervención militar es inminente. Si Al Asad no cede el poder que su familia retiene desde 1970.

 

Más información (… para entendidos)

En busca del equilibrio en Siria (IEEE)

La guerra civil en Siria: ¿una película en blanco? ¿en negro? ¿o en blanco y negro? (Féliz Arteaga / R.I Elcano)

¿Qué intereses tiene Rusia en Siria?

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Rafael Romero es periodista, jefe de sección de Diario CÓRDOBA. Facebook-https://www.facebook.com/Defensacordobaweb Twitter- @DefensaCORDOBA