Mujeres afganas en la encrucijada

Sakine Jalal-e-Din, de 17 años, escapó con su novio de casa de sus padres porque la obligaron a casarse con otro hombre de 45 años. La policía los encontró al día siguiente cuando intentaban cruzar la frontera para ir a Irán.
Foto: DIEGO IBARRA

 

En Afganistán hay otra realidad distinta, y por la que también velan las tropas españolas junto a la ISAF, al recurrente control de las rutas del gas o el petróleo, las tierras raras o el opio, la posición privilegiada como avanzadilla entre Irán, Pakistán y las repúblicas exsoviéticas, y son los millones de niños que viven sin esperanza y sus mujeres infrarrepresentadas bajo el telón de indiferencia de sus burkas.

Dentro de pocas semanas, sus Fuerzas Armadas –adiestradas por España y la OTAN— se harán cargo de la seguridad de su propio país y en menos de un año habrá elecciones al Parlamento.

Con un escenario de reducción de tropas internacionales y, por tanto, de la tutela occidental previsto a partir del 2014, existe un claro riesgo de comprometer no solo la seguridad –poca o mucha– alcanzada por los niños y mujeres afganos a partir de entonces, sino de una involución en materia legislativa que, precisamente, ha sido muy debatida a lo largo de esta semana. Y es que la única ley –de Eliminación de la Violencia contra las Mujeres– del 2009 impulsada por Hamid Karzai bajo el paraguas occidental pende de un hilo muy fino.

En los últimos días, el Parlamento afgano retiró varias propuestas de ampliación de dicha ley –contra el acoso sexual, matrimonios con niñas preadolescentes, protecciones sociales y económicas por parte del varón, etcétera–, bajo pretextos machistas y anti-islámicos de los sectores más fundamentalistas y conservadores.

Todavía, incluso con avances legales importantes, se venden niñas para saldar deudas o se casan con apenas nueve años o son condenadas a muerte aquellas que se relacionan con hombres fuera del ámbito familiar en las zonas rurales.

El temor a más allá del 2014 es tal que la semana pasada, asociaciones de mujeres afganas dieron la voz de alarma a organizaciones internacionales y embajadas para aunar esfuerzos para profundizar en dichas normas.

El riesgo de abrir el debate, que puede dar al traste con la actual ley y más si cabe con un triunfo de posturas más radicales en las siguientes elecciones al Parlamento, aconseja dar pasos de cautela pero seguros, y solo de la mano de la comunidad internacional se puede avanzar en unas protecciones básicas que no se esgrimen con tanta fuerza (y asiduidad) como las posiciones contrarias a la presencia militar occidental en la zona.

Y esta batalla también se libra en Afganistán con el apoyo de nuestras tropas y de la OTAN.

 

Más información:

-Afganistán: Los equipos de interación con mujeres (IEEE)

-Ser mujer en Afganistán (Revista Española de Defensa)

 -Informe Semanal – Mujer, el rostro oculto de Afganistán

 

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

Sobre la-aspillera

Rafael Romero es periodista, jefe de sección de Diario CÓRDOBA. Facebook-https://www.facebook.com/Defensacordobaweb Twitter- @DefensaCORDOBA