Ponga un ruso en su serie

Las series de ficción política han introducido en los últimos tiempos un nuevo factor nacido en gran parte del Rusiagate, esa trama de injerencia rusa en la política occidental que ha tenido su punto álgido con la llegada de Donald Trump al poder en Estados Unidos. El FBI empezó en 2016 a investigar la posible conexión entre la campaña de Trump y la inteligencia del país gobernado por Vladimir Putin para interferir en la elección presidencial.

 

Pero la serie que más desarrolla esta intromisión en las democracias del primer mundo no es estadounidense, sino noruega. Occupied (Movistar Series), inspirada en una idea del gran novelista Jo Nesbo, está ambientada en un futuro inmediato en el que las autoridades del país nórdico deciden decantarse por una energía limpia diseñada por sus científicos y paralizan la producción de petróleo y gas ante el avance del cambio climático. Rusia inicia una invasión para asegurar la explotación de estos recursos mientras la Unión Europea se cruza de brazos. Un movimiento de resistencia, que incluye a altos cargos y mandos del ejército, comienza a atentar contra los intereses rusos.

La primera temporada se estrenó en Noruega en el 2015 y constaba de 10 episodios. Levantó polémica en media Europa por poner en entredicho las debilidades de los sistemas democráticos y supuso una ofensa para la diplomacia rusa al presentar a esa nación como agresora cuando aún estaba caliente la invasión de Crimea. Los rusos llegaron a recordar que el Ejército Rojo liberó Noruega de los nazis. La segunda entrega, de ocho capítulos, sitúa la acción seis meses después de la invasión y en pantalla veremos a actores como Henrik MestadEldar SkarAne Dahl TorpRagnhild Gudbrandsen,Ingeborga DapkunaiteKristin Braut-Solheim y Daniel Rusten Larsen. La mayoría de ellos son caras conocidas para los seguidores de las series escandinavas.

presidentesEl personaje del ficticio presidente ruso Viktor Petrov (Lars Mkkelsen) en House of cards (Netflix) preocupó al mismísimo Putin pues se reprodujo casi calcado el encuentro entre los dos presidentes de la serie con los reales. Además, Petrov le tira los tejos a la primera dama (Robin Wright), quien intercede por un líder gay encarcelado, mientras que el maquiavélico Frank Underwood (Kevin Spacey) maquina cómo eliminar a todo el que se cruza en su camino. A Rusia no le hizo gracia el argumento de la serie y vetó en el Consejo de Seguridad de la ONU la filmación de dos episodios en la sede de Nueva York.

 

No puede faltar en esta entrada Homeland (Fox). Si hay una serie que se ha ido adaptando a la actualidad, aunque sea con algún que otro bajón, es esta. Los agentes de la CIA Carry Mathison (Claire Danes) y Saul Berenson (Mandy Patinkin) han pasado por la guerra de Irak, los atentados islamistas en Europa y Estados Unidos, lucha contra el talibán sobre el terreno (con ataques de drones incluidos) o el programa nuclear iraní. En la sexta temporada una mujer es elegida presidenta de los Estados Unidos (Elizabeth Marvel) y comienza la injerencia rusa, que se prolonga a la séptima temporada.  Un complot se cierne sobre la Casa Blanca y todo apunta a que Rusia está involucrada. Habrá octava entrega.

El fantasma de la injerencia rusa planea por Europa y América con difusión sobre todo en las redes sociales de noticias destinadas a desinformar. El brexit, la crisis política que se vive en Cataluña y las elecciones en Estados Unidos y en varios países de Hispanoamérica (tremenda fue la campaña de noticias falsas en México) están bajo sospecha y las series, aunque sean de ficción, se hacen eco de estas situaciones.

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