¿Falta mucho?

 

El aburrimiento hacía que el asno de Sherk (2001, Andrew Adamson y Vicky Jenson), animal cansino donde los haya, preguntara en varias ocasiones si quedaba mucho para llegar al Reino de Muy, Muy Lejano. El caso es que tenía gracia porque saca de sus casillas al ogro y a Fiona; pero, claro, se trata de una película de animación en tono de comedia.  En The Walking Dead no hay comedia, pero sí aburrimiento. La serie basada en el cómic del mismo título de Robert Kirkman sobre un apocalipsis zombi ha llegado a un punto de tedio difícil de superar.

negan-8En la sexta temporada aparece el principal causante de esta situación, Negan (Jeffrey Dean Morgan, en la foto de la derecha), el malo con los gestos más repetitivos de la pequeña pantalla. Bate de béisbol al hombro, la cabeza ladeada y sonrisa de rata, este personaje y sus secuaces, Los Salvadores, traen de cabeza al grupo de Rick Grimes (Andrew Lincoln, foto de abajo a la derecha), que ha tenido mil y un ocasiones de borrarlo del mapa. Los protagonistas de esta serie no se han cortado un pelo para quitar de en medio a todo aquel con aviesas intenciones –véase el Gobernador, los caníbales de La Terminal…– que se cruza en su camino, menos Negan y los suyos. Ni siquiera se han molestado los guionistas en explicar el origen de este sujeto ni por qué tiene tantos seguidores.rick

La octava entrega –la séptima ya fue insufrible– es la del ratón y el gato, en este caso Tom y Jerry, que no pasaban de alguna que otra jugarreta. Cien escaramuzas para capturarse unos a otros y la cosa sigue como en el primer capítulo: da la impresión de que se está formando la madre de todas las batallas, pero el enfrentamiento nunca llega. Y es que ya son muchos capítulos con esta sensación.

Habrá una novena tanda. Hace un par de meses se confirmó que la productora prepara otros 16 episodios para estrenarlos el año que viene. A este paso, los zombis van a ser los espectadores.

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